MIGRACIÓN

¿Qué debes tener en cuenta en la migración a una nueva plataforma de gestión clínica?

Si digitalizar un negocio es un proceso complejo, no lo es menos dar el salto a nuevas soluciones de software. Formatos incompatibles, migraciones de bases de datos, cuestiones de seguridad y confidencialidad… Sin embargo, tal como la ropa de un niño se le queda pequeña al dar el estirón, muchos negocios crecen o evolucionan hasta el punto en que el software de gestión clínica o la estrategia que habían empleado hasta entonces ya no resuelven los retos del presente, y mucho menos los del futuro.

Si ya has decidido dar el paso o es una idea que te ronda la cabeza, aquí tienes cuatro preguntas que debes plantearte:

¿Qué pasa con mis datos?

Probablemente recordarás los tiempos en los que cambiar de móvil era una verdadera odisea, no tanto por familiarizarse con el nuevo terminal, sino por la migración de los datos: contactos, fotos, vídeos… En la migración de datos de un negocio esos retos se multiplican, especialmente en el caso de un software de gestión clínica: a las ya consabidas bases de datos se suman otros elementos.

Aquí conviene tener en cuenta algunas cuestiones como estas:

  • ¿Qué sucede con las imágenes y radiografías? ¿Tienen un formato propietario? ¿Se pueden abrir con otro software?
  • ¿Y los documentos con firma digital? ¿Son compatibles con otros sistemas?

¿Tengo permanencia?

Siguiendo con la analogía del móvil, ya se sabe que la permanencia es un clásico de las operadoras telefónicas. Dependiendo del software de gestión clínica con el que hayas trabajado, puede que tengas un periodo de permanencia contractual. Romperlo podría conllevar penalizaciones económicas. También deberás leer la letra pequeña del nuevo software por el que apuestes. Ambos aspectos nos llevan al siguiente punto.

Una migración sin sobresaltos

Tal como hemos indicado, existen múltiples datos que transferir en una migración: imágenes, historiales clínicos, documentos con firma digital como consentimientos informados, contabilidad, contratos y muchos otros. Sin duda, este es el punto crítico en la adopción de un nuevo software de gestión clínica que requiere conocimientos y dedicación.

Por eso, antes de acometerlo, debes asegurarte de tener las capacidades técnicas. De poco sirve una migración gratuita a un nuevo servicio si el usuario se ve obligado a llevarla a cabo sin asistencia. El traspaso de los datos implica una inversión considerable de recursos que, de no realizarse de forma ágil y eficaz, puede paralizar la actividad del negocio. Convivir con dos plataformas a la vez también puede tener consecuencias nefastas. Lo mejor en estos casos es recurrir a una consultoría y ponerse en manos de profesionales.

La formación, un aspecto crítico

Tal como es necesario un apoyo sólido en lo que respecta a la migración de los datos, es igualmente importante contar con una formación adecuada para echar a rodar una vez que la nueva plataforma está operativa.

La mejor manera de agilizar esta parte del proceso es contar con apoyo de técnicos humanos en lugar de simples tutoriales o preguntas frecuentes. Este soporte técnico también es vital en caso de problemas de funcionamiento o ataques piratas. En definitiva, el salto a una nueva plataforma de gestión clínica no es más que el comienzo de una relación con el proveedor elegido. 

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